Licores Van Hasselt 

La emprendedora Agnes Vliebergh, ganadora de fondo concursable Capital Abeja, decidió volver al pasado y revivir las tradicionales mistelas gracias al apoyo de SERCOTEC. 

La microempresaria Agnes Vliebergh“Mi primer emprendimiento comenzó a fines de la década de los sesenta, cuando nació mi primera hija”, con esas palabras la señora Agnes Vliebergh Desbeck describe lo que fue el punto de partida de su carrera empresarial. De ascendencia belga, durante sus primeros años de matrimonio se dedicó por completo a la labor de madre hasta que sus hijas crecieron y tomaron rumbos distintos. Años más tarde la producción de licores artesanales pasaría a ser su gran pasión.

En pleno campo de Curicó, la microempresaria recuerda que su familia tenía muchos árboles frutales, no obstante la cosecha se hacía mínima para poder vender fruta a gran escala. “La mayoría de las veces se regalaba la fruta. Fue entonces cuando me acordé de las recetas de licores que hacía con mi abuela y ahí con lo que sobraba de las cosechas empecé hacer licores”,  relata Agnes.

Al poco tiempo empezó a vender sus bebestibles con gran éxito, comenzando a inmiscuirse lentamente en el mundo de los brebajes patrimoniales, los cuales eran muy parecidos a los licores de origen europeo que elaboraba gracias a las receta de su abuela. La mujer decidió dar el gran salto con el resurgimiento de las denominadas “mistelas”, que en nuestro país eran sensación durante el siglo pasado.

No fue hasta el año 2008 cuando definitivamente dio forma a su negocio en Graneros, luego que una de sus hijas optara por trasladarse a dicha comuna. Allí, junto a su marido, la microempresaria comienza a producir los licores Van Hasselt que hoy son muy apetecidos en las ferias costumbristas que visita cada semana en las distintas comunas de la región de O’Higgins.

“Tengo licores de fruta en general. El famoso enguindado; mistelas de frambuesa, membrillo, higo,  canela, menta, manzanillas. Tengo  20 variedades de licores artesanales, el rompón también lo hacemos”, agrega la emprendedora, señalando que el año 2012 pudo postular al Capital Abeja teniendo su patente y todos los papeles al día. Con el apoyo de capacitaciones y distintos talleres, finalmente logró adjudicarse el concurso que se encuentra en proceso de postulación hasta el 28 y 29 de mayo, líneas Mujer Emprendedora y Empresaria, respectivamente.

Sobre el apoyo de SERCOTEC recalca que “las capacitaciones son fundamentales para nosotros, sobre todo en mi caso, donde yo era una dueña de casa y nunca había tenido que tomar decisiones de tipo empresarial. Entonces cuando empecé con mi empresa, no sabía cómo enfrentarme a los clientes, no tenía idea de contabilidad, de llevar registro. Todas esas cosas son fundamentales para una empresa y las aprendí gracias a SERCOTEC”.

Vliebergh, quien también optó por el programa Asesorías Empresariales, a través de los servicios de imagen corporativa y desarrollo de página web, vislumbra un futuro alentador. ”En estos momentos estoy abocada a mejorar lo que ya tengo, porque actualmente ocupo la botella reciclada y eso me permite vender solo en las ferias artesanales. La idea es mejorar el producto con un envase de calidad para así tener acceso a otros mercados”, finaliza.