JOVENESRURALES1Acuerdo de cooperación con la Fundación Solidaridad Misionera Rural (SOLMIRU) tuvo su primera expresión en el desarrollo de un curso de capacitación dirigido a jóvenes rurales, interesados en la formación para poder incorporarse de mejor forma al trabajo de la pequeña agricultura.

Una veintena de muchachas y muchachos, de distintas ciudades y varias localidades de la Región Metropolitana, protagonizó en Santiago la primera jornada del Taller de Capacitación para la Incorporación de Jóvenes Rurales al Desarrollo promovido gracias a la alianza suscrita entre INDAP y la Fundación Solidaridad Misionera Rural (SOLMIRU).

Al acto de inauguración, encabezado por el Antonio Hernández, Director de SOLMIRU, asistió el Subdirector Nacional de INDAP, Ricardo Vial, el asesor eclesial de SOLMIRU, Obispo Enrique Troncoso, además del Director Regional del INDAP, Christian Suárez.

El Director de SOLMIRU, al dirigirse a los presentes, señaló que “los jóvenes son los actores, los principales invitados a esta fiesta; queremos conocer su opinión” y destacó la importancia de construir un proceso dialogante “que permita conocer los mundos, experiencias y miradas distintas de hacer agricultura”. “Son ustedes los que principalmente pueden aportar en este espacio técnico. Porque la reflexión que ustedes hagan, posteriormente va a significar un aprendizaje”, los interpeló.

En el diálogo permanente entre autoridades, expositores y participantes se resaltó la importancia de este tipo de talleres y jornadas de capacitación, en especial para aquellos jóvenes que habitan en zonas rurales y experimentan escenarios complejos respecto de su propio desarrollo personal, social y socioeconómico. Esto se refleja en la migración a centros urbanos.

Ricardo Vial, en tanto, agradeció la invitación a participar de esta primera jornada de trabajo. Destacó que en su opinión es “necesario adecuar los instrumentos con los que INDAP dispone para apoyar a los jóvenes. Solamente el 8% de los usuarios de INDAP son jóvenes menores de 36 años: hablamos de más de 11 mil usuarios a quienes hay que darles mayor apoyo y conocer las reales necesidades de este grupo etáreo. El desafío es encontrar  mecanismos públicos y privados que les permitan un camino propio para su desarrollo que, por otra parte, de un impulso a la agricultura familiar en Chile”.

El Subdirector Nacional de INDAP planteó una pegunta: “¿cómo rejuvenecemos el campo; cómo fortalecemos la acción de INDAP con los jóvenes?”. Al finalizar su intervención, destacó “el orgullo que significa vivir en zonas y localidades rurales. El campo es futuro, y debe ser capaz de responder a la, cada vez, mayor demanda por alimentos en el mundo; pro también enfrenta la disminución de espacios para cultivos. Hay una posibilidad gigante; debemos aprovecharla”.

INDAP y la Fundación SOLMIRU en su alianza asumen como desafío promover el desarrollo de los jóvenes que habitan zonas rurales, especialmente de los integrados a la agricultura familiar o con iniciativas emprendedoras. Ambas instituciones ven en los jóvenes un grupo estratégico, un “activo” del campo para el futuro. También visualizan en ellos un camino de fortalecimiento valórico y cultural, que permite revalorizar la importancia del campo, y dar sustentabilidad al desarrollo de la agricultura familiar y rural del mañana.

Durante la jornada los jóvenes participantes trabajaron en grupos tratando de identificar las debilidades y fortalezas de las herramientas y programas actuales de INDAP; también construyeron propuestas y establecieron un diálogo fluido con las autoridades en búsqueda conjunta para mejorar los programas e instrumentos de apoyo a los jóvenes rurales.

La actividad contó con la presencia del sociólogo y académico de la Universidad de Chile, Manuel Canales, quien desarrolló una exposición referida a la realidad actual de la juventud rural y sus posibilidades de configuración como actor social y de desarrollo. En su diálogo con los presentes, Canales expuso una mirada histórica del proceso de evolución del campesinado y una revisión de las características de la ruralidad actual y las diversas formas de hacer agricultura en la actualidad.

Al cierre de la jornada, las propuestas expresadas por los jóvenes fueron recogidas por el Director de INDAP Regional Metropolitana, Christian Suárez, quien valoró la jornada y la audacia de los jóvenes emprendedores rurales.

“Hay que ver cómo contrastar con la mirada actual de INDAP, y poder apoyar a los jóvenes, ya que si bien los recursos presupuestarios son definidos y escasos, en la institución hay que ponerse creativos y buscar soluciones con todos los organismos del Estado. Gracias a estas jornadas integradoras, buscaremos propuestas en conjunto para fortalecer e incentivar la pequeña agricultura con los jóvenes que abarque además de nuevos instrumentos de financiamiento, les permita acceso a la innovación y la tecnología”, concluyó.

El Programa para la Incorporación de Jóvenes Rurales al Desarrollo contempla la realización de cuatro jornadas, siendo esta la primera de ellas. Las restantes se realizarán en las regiones de Valparaíso (9 de octubre), del Libertador Bernardo O’Higgins (16 de octubre) y del Maule (23 de octubre). Tras ello, SOLMIRU entregará a INDAP un informe final en el que se plasmará el trabajo desarrollado a lo largo de estas sesiones y expresará las principales necesidades y demandas expresadas por los participantes.

El desarrollo de este tipo de talleres y capacitaciones es una acción coincidente con los nuevos ejes programáticos en los que INDAP ha decidido reorientar su trabajo: mujeres, pueblos originarios y jóvenes. En este último caso, el énfasis está en el desarrollo de oportunidades para los jóvenes rurales y cómo este segmento de la población se incorpora, cada vez más y en mejores condiciones, al trabajo de fomento de la pequeña agricultura. Así, nuestro servicio, por medio de distintos mecanismos e instrumentos implementados en sus diferentes programas de fomento, ha comenzado a dar pequeños, pero muy decididos pasos para lograr dicho objetivo.