El 97% de los fondos de campaña han ido a dar a “los mismos de siempre”, incluidos los partidos del rechazo, mientras que las y los independientes, el 40% de las candidaturas, reciben el 3%. A esto se suma que el modelo, representado en el SERVEL, insta al pago por la aparición en medios de comunicación, estableciendo que solo  quien tiene plata pueda existir.

El candidato independiente por el distrito 15, Alvin Saldaña, de la comuna de Rengo, en el río Cachapoal, decidió emprender esta acción cuando escuchó por una radio local dos horas de entrevista a una candidata del rechazo y tuvo a la vista el listado de valores que le habían entregado cuando preguntaron cómo visibilizar las temáticas, reflexiones y aportes que han venido surgiendo del compartir territorial. Tal asimetría resulta atentatoria a cualquier proceso democrático, no obstante permanecía en total impunidad.

Al segundo de tiempo otorgado a las y los independientes en la franja televisiva, a la desigualdad de recursos estatales ya consignada, se suma el hecho de que el Servel impone una interpretación mercantil y discriminatoria, que establece que los medios de comunicación pueden cobrar por las entrevistas, promoviendo fuertísimas distorsiones en el ejercicio del periodismo, porque no se le dice a las y los destinatarios del mensaje que eso es periodismo pagado, sino que pareciera información objetiva “tan relevante” que merece dos horas de programación.

Este tipo de medidas fomenta el aprovechamiento de los medios, muchos de los cuales para sobrevivir se cuelgan siempre del mejor postor, porque no hay ni una política estatal que cautele el derecho a la información y a la pluralidad de voces. Todo esto imposibilita que quienes no tenemos plata y no queremos depender de quienes sí la tienen, tengamos acceso a los medios, a decretar existencia, a posibilitar la difusión de modos alternativos al modelo hegemónico, que al no ser difundidos, perpetúan la hegemonía impuesta.

Las candidaturas ecoconstituyentes por el Buen Vivir, colectivo al que pertenecemos junto a  Alvin Saldaña, decidieron hacerse parte del recurso porque evidentemente el problema es transversal a todos los movimientos socioambientales y populares, y hace en la práctica inalcanzable salir en los medios de comunicación y darnos a conocer, a menos que estemos dispuestos a ser financiados por quienes han concentrado el dinero, las aguas, la tierra y el poder de decisión, lo que solo contribuiría a sostener la corrupción en la política, profundizando la crisis de legitimidad del sistema e inviabilizando una entrega informativa veraz, diversa y oportuna.

La interpretación que hace y promueve el Servel homologa el financiamiento de los partidos, ya habidamente cuestionado por el refichaje ilegítimo, con el proceso constituyente nacido de un estallido social contra este modo de operar. Ambos procesos no son comparables ni deben ser confundidos, del mismo modo que no se puede confundir propaganda con periodismo, democracia con plutocracia, ciudadano con usuario. No vamos a permitir que esta negación estructural a la existencia colectiva siga permaneciendo impune, es imprescindible por la sanidad del proceso en curso, denunciar, desnormalizar y judicializar, hasta que el respeto se haga posible y la dignidad se hace costumbre.