En  el cerro San Juan de la localidad de El Cerrillo de la comuna de Rengo, el mundo católico celebro el día da la Asunción de la Virgen con  la realización de la  Santa Misa, oficiada por el párroco y rector de la Basílica Santa Ana de Rengo Esteban Monsalve, todo ello cuidando los protocolos sanitarios interpuesto por la autoridad.

Hasta el lugar llegaron fieles fundamentalmente de las comunidades cristiana del sector cordillera de la comuna, esta Eucaristía fue acompañada por un coro compuesto por vecinos del lugar.

Un nublado día acompaño a los fieles, que junto con celebrar el día de la asunción de la Virgen, fue también un momento para orar de manera especial por el agua y termino de sequía.

Una fiesta de la tradición del Pueblo de Dios

La festividad de la Asunción recuerda que la Virgen María «terminado el curso de su vida en la tierra, fue llevada en cuerpo y alma a la gloria del cielo», como lo afirma el Concilio Vaticano II en Lumen Gentium (número 59). Esto quiere decir que la Madre de Jesús, a diferencia del resto de los seres humanos que mueren en gracia de Dios, fue llevada al cielo incluso con su cuerpo, creencia milenaria y que ha sido graficada en una larga tradición iconográfica. Esta creencia fue concretada como en el dogma de la Asunción de María, del 1 de noviembre de 1950, definido por Pío XII. En este dogma, el Papa afirma que el cuerpo de la Virgen fue glorificado inmediatamente después de su muerte, sin esperar para ello, como el resto de los seres humanos, el fin de los tiempos. De esta forma, el cuerpo de María, que llevó en su seno a Jesús, no experimentó la corrupción.

Fuente: Arzobispado de Santiago